Importancia de la Literatura

La literatura es importante a lo largo de la vida. Tiene importancia en el desarrollo del niño, en la adolescencia, en la adultez y en la vejez. Los especialistas no dudan en enumerar diversos motivos que certifican esta cuestión.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que la lectura es un hábito. Por lo tanto, se trata de un aprendizaje que se incorpora a nuestro comportamiento. De allí la necesidad de acercar la literatura infantil a los más pequeños, primero leyéndoles y luego acercándoles sus primeros libros para que puedan leer por su cuenta.

La literatura puede ser divertida, y eso es lo que tiene que saber un niño. La imaginación es ilimitada y abre la puerta a un mundo de juegos y fantasías.

En la adolescencia, la literatura mantiene su valor. No hay que olvidar que los libros son la memoria de la humanidad y el archivo más grande que existe de las ideas y emociones humanas. Por eso, la literatura es imprescindible para la maduración personal e intelectual de los jóvenes.

En esta etapa de la vida, es cuando se consolida el hábito lector y donde las personas comienzan a desarrollar el sentido crítico. Los textos permiten conocer otras formas de pensar, en un proceso dialéctico que termina por forjar la propia identidad del joven.

Los adultos y los ancianos tampoco deben descartar a la literatura. Aunque no se trata de algo utilitario, la literatura nunca deja de ser productiva. Genera conocimientos y promueve la reflexión, logrando que uno se piense a sí mismo y se plantee su relación con los demás.

13 de marzo de 2011

LA GENERACION DECAPITADA

 
La Generación Decapitada fue una agrupación literaria, formada por cuatro poetas 
 jóvenes ecuatorianos en las primeras décadas del siglo XX.
Dos guayaquileños, Medardo Ángel Silva y Ernesto Noboa Y Caamaño y dos quiteños,
Arturo Borja y Humberto Fierro, fueron los precursores del modernismo en el Ecuador.
Estos cuatro escritores fueron grandemente influenciados por el movimiento modernista
de Rubén Darío y la poesía romántica francesa del siglo XIX. Todos leyeron en su
lengua original a emblemáticos bardos franceses como: Baudelaire, Hugo, Rimbaud y
Verlaine.
 
A esta generación se la denominó "decapitada" por el hecho de que todos estos poetas murieron muy jóvenes, Silva (21), Borja (20), Fierro (39), Noboa (38) y su muerte fue por mano propia. Cabe destacar el hecho de que aunque ellos se conocieron en vida e incluso se dedicaron poemas mutuamente, nunca se reunieron para crear propiamente una agrupación literaria.
El termino "generación decapitada" nació a mediados del siglo XX, cuando algunos
periodistas e historiadores ecuatorianos decidieron nombrarla al notar similitudes
poéticas entre estos autores. Muchos de los hermosos poemas de Angel Silva podemos
escucharlos en forma de música de el más ilustre cantante ecuatoriano Julio Jaramillo
tales como El alma en los labios, etc. Dejando así claro su estilo de poesía depresiva,
melancólica llena de hermosos versos de amor extremis llamando tal vez sin querer a la
muerte en forma de musa inspiradora quien se los llevaría muy jóvenes.
Medardo Ángel Silva: la exaltación del amor (por su prometida, por quien se quito la
vida), la fascinación por lo exótico y un metódico tedio por la vida.
Ernesto Noboa Y Caamaño: la angustia y el hastío a la vida, a un amigo considerado
hermano
 
Arturo Borja: melancolía y mujeres
Humberto Fierro: naturaleza y mujeres

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